Hoy no tengo tiempo para hacerle un disfraz,
ni edulcorarlo con palabras bonitas,
ahora es un momento para follar.
Fuerte, salvaje y ardiente.
como en los buenos tiempos, sexo cargado
de instinto que vence a los sentimientos.
Dejando atrás los problemas con cada acometida.
Fuerte, salvaje y ardiente.
Descargando la adrenalina acumulada como
la que posee el primer puñetazo
de un boxeador llevándonos al borde del KO.
Fuerte, salvaje y ardiente
hasta hacerte gritar mi nombre.
Eso, es lo que quiero hoy.
Y es que hay veces que hay que follar no edulcorarlo.
ResponderEliminarEstá claro, a veces nos perdemos en los clichés que nos han preestablecido y dejamos de un lado nuetros deseos.
EliminarGracias por pasar y comentar :)